En cierto momento, todo se para y solo quedas tú. En ese preciso momento es cuando eres capaz de ver esas heridas, esas que te rompen por dentro y que no sabes si se podrán curar. Solo te queda la esperanza de que algún día llegue alguien que te abrace tan fuerte que cure todo lo que está roto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario